miércoles, 12 de marzo de 2008

"MUJERES PROTAGONISTAS DE LA HISTORIA


EL RECUERDO Y LA MEMORIA
por Eva Giberti
Aunque esperada,la noticia de su muerte, emitida desde el poder oficial, produjo hondo estupor en su pueblo: "Eva Perón acaba de entrar en la inmortalidad". Era un lenguaje que interponía la inmortalidad entre Evita y ellos. "Los hombres y las mujeres a los que les hicieron el dolor y la miseria" salieron a la calle para comprobar lo increíble: estaba en silencio la voz enardecida que los defendiera. Ese fue el trauma, verla así, callada, distinta de aquella Evita con quien intercambiaban dones y gratitudes.
Lloraban delante del féretro inaugurando el duelo popular, diferente del duelo oficial que pretendía alejarla en la inmortalidad (y que incrustó al país en lutos obligatorios). Su pueblo tenía necesidad de una Evita cercana y presente que sostuviera la gesta que había iniciado junto con ellos; una Evita que los había fundado como grupo de desposeídos, olvidados y reclamantes. Una Evita gritando desde su propia historia de sometimientos como mujer, nacida para ser inferior al varón según el mandato masculino al que se había opuesto desde una pasión que exigió y obtuvo los derechos cívicos para todas las mujeres.
Ese pueblo que levantaba altares y encendía hogueras en las calles, impuso su pensamiento mítico y popular: el que se apoya en las anécdotas, en las decisiones del líder, el que articula realidad y leyenda produciendo un modo de conocimiento que enriquece la historia. Fueron ellos quienes registraron la dimensión exacta de esa muerte, que no era la de un cuerpo vencido sino la de un hecho social.